Abstracciones y Memorias

Exposición en la Galeria de la Oficina , Medellín, Colombia 2013.

La escena y el momento
Hay en las pinturas de Ivan Hurtado un interés por capturar el tiempo; todos los tiempos: el ayer, el tiempo de la memoria, el momento que sólo la cámara lenta percibe o el instante de la acción, y hay también desde siempre un interés por el territorio y el sitio, por la casa, por lo que se desplaza literal y simbolicamente, por lo que se expande y explota, por quien desaparece y por los que quedan. Esas reflexiones que por momentos el artista elaboró más desde la figuración, se encuentran en esta exposición y ponen de manifiesto los dos caminos por los que transita su obra y que son producto de la misma reflexión.


A simple vista la obra de Hurtado podría calificarse como abstracta, pero quien se detenga entenderá que ella alude al dolor; evoca un suceso violento particular y congela el instante.

Los años 80 y 90 en los que el artista realizó su formación como arquitecto y que se caracterizaron por una violencia particular son los que cita su obra. Para hacerlo recurre a imágenes fotográficas de los diarios de la época, que digitaliza y vuelve a dibujar, después pinta con acrílicos sobre papel lo que digitalizó y dibujó, en un acto en el cual la imagen se reduce a planos y líneas de color; esos "bocetos" representan la escena del suceso momentos antes o despúes del carro bomba o la explosión a la que fueron sometidos tantos lugares de nuestro país.

Sus pinturas sobre lienzo indagan sobre esa imagen que escenifica la "escena" y el espacio que ha sido violentado y muchas veces demolido, Hurtado hace en ellas un acercamiento a lo micro del suceso y representa lo que vuela por los aires, la suya es una figuración de fragmentos que explotan, se expanden y se sobreponen unos a otros durante el instante mismo del evento.

Sus pinturas como la historia, no son lineales, no obedecen a órdenes matemáticos, cada fragmento del caos es pintado con cuidado y a él se sobreponen otros en una suma de elementos que construyen efectos de tridimensionalidad en el plano gracias a la sobreposición de capas de pigmento, la solución gráfica de las ibras recuerda las serigrafías en la forma en como se yuxtapone el color. Como en muchas de sus piezas anteriores, la primera capa de pintura se aplica inicialmente de manera intuitiva y evidentemente gestual, ello podría ejemplificar la inmediatez de la explosión o el dolor que produce el recuerdo, aparecen después unos colores neutros a los que se suman los vibrantes que colisionan entre si y evidencian aún más el caos de la situación que se escenifica.

Del "boceto" de la escena que representa lo macro, pasamos a la pintura de lo micro que refleja el momento, estamos ante unas obras que comentan la violencia y reflexionan sobre ella de dos maneras aparentemente diversas, pero intimamente imbricadas.

Julián Posada
Medellín, mayo de 2013